Un día qualquiera amaneció en Nueva York, el sol iluminaba los edificios, las calles y la gente empezó a despertarse. Todo estaba en movimiento como cada día, lo bueno de una mañana es que nunca sabes lo que te puede suceder, si te ocurrirá algo increible, si cambiara tu manera de pensar, si serà un mal dia o un buen día, si encuentras o consigues lo que siempre has estado esperando...Cada persona tiene su propia história, pero este día ¿Que personas habrá elegido para pasar la época más interesante de sus vidas? Nos adentramos en el metro subterraneo de Nueva York, ocho de la mañana, todo lleno de gente que va a todos lados, medio dormidos y cansados de la rutina pero con ilusión por cumplir sus sueños.
Un joven sentado esperando el tren en su primer año de trabajo destinado a conocer una chica que pretendía desayunar en una maquina de alimentos. La chica puso su dinero pero no había forma de que su Kit-Kat saliera de aquella máquina, dando golpes y quejándose de su mala fortuna, desesperada perdía los nervios. El joven se dio cuenta de la situación y allí es donde empezó todo:
-Espera, esto se hace así...¿Lo ves? Aquí tienes, ami me ha pasado varias veces, es un pequeño truco.-dice el chico.
-Gracias, por cierto,¿El proximo tren donde va?.-dice la chica.
-Va al centro, yo voy allí, vas medio perdida eh.-dice el chico.
-Normalmente no suelo pedir ayuda a nadie, me las apaño y siempre llego a mi destino yendo yo sola.-dice la chica.
-¿Te cuesta pedir ayuda?-dice el chico.
-No, simplemente lo encuentro más emocionante, me gusta dar emoción a mi vida, si un día me pierdo no entro en la rutina de cada día, me gusta probar caminos nuevos a ver donde me lleva la vida y si me pierdo pudiendo llegar tarde al trabajo más emocionante.-dice la chica.
-Vaya, eres una chica aventurera.-dice el chico.
-Sí, mira llega el tren, subamos.-dice la chica.
-¿Subamos? Te gusta mi compañía.-dice el chico.
-Porque me has ayudado, ¿Te has fijado?Estos trenes son diferentes, más modernos, los están cambiando.-dice la chica.
-Sí yo tambien me dado cuenta, por cierto. ¿Como te llamas?.-dice el chico.
-No te diré mi nombre, puede que no lo recuerdes un día determinado cuando pase el tiempo y no nos veamos nunca más para coger el tren, es algo innecesario si luego vas a olvidarlo.-dice la chica.
-Vamos, dímelo antes de que empieze a enloquecer.-dice el chico
-Esta bien, si vas a enloquecer...pero no te burles de mi nombre, me llamo Aedra.-dice Aedra.
-No había escuchado nunca ese nombre.-dice el chico.
-Se lo inventaron mis padres.-dice Aedra.
-Yo soy Daren.-dice Daren.
-Encantada.-dice Aedra.
-¿Dos besos? ¿Das dos besos a qualquiera que conoces por el tren o de casualidad?-dice Daren.
-¿Te consideras un qualquiera?-dice Aedra.
-No.-dice Daren.
-Pues no te quejes, seguro que te a gustado, yo soy diferente a las otras personas y hago lo que quiero donde la vida me lleva, lo que también tengo cuidado, tienes razón en eso, he visto tus ojos y no eres un qualquiera.-dice Aedra.
-Sentémonos aquí.-dice Daren.
-Cuéntame algo de ti.¿Quien eres realmente Aedra?-dice Daren.
-Soy la chica de tu vida-dice Aedra.
-Me lo sueltas así de golpe y se te ve convencida.-dice Daren.
-¿Que querías que respondiera? Realmente no sabía que decirte.-dice Aedra.
-¿Como puedo creermelo?-dice Daren.
-Con el tiempo lo sabrás, yo lo sé, tengo el don de cuando miro a alguien a los ojos, saber lo que significará en mi vida, pero esto no quiere decir que te vaya a ser facil conquistarme, más bien te será difícil porque no soy una chica cualquiera.-dice Aedra.
-De eso me estoy dando cuenta, me atraes aunque intente evitar el sentimiento que produces dentro de mi, haces que intente conquistarte y se me ocurran muchas maneras para conseguirlo.-dice Daren.
-Muchas chicas se impresionan con un pequeño detalle y acaban arrastradas por el chico, conmigo el amor se trabaja cada día, como si cada día fuera San Valentín, así es como siempre debería ser.-dice Aedra.
-Pues tienes razón, alomejor eres el amor de mi vida y yo no lo sé.-dice Daren.
-Exacto, hay personas que estan destinadas a conocerse, la vida les lleva de un lugar a otro la mayoría de las ocasiones de la cual estás en un sitio concreto es por tu decisión, por las circunstáncias que te a dado la vida.-dice Aedra.
-Yo he estado en lugares donde no he querido estar, la mayoría de las veces pierdes el tiempo pero puedes conocer tu nuevo destino.-dice.Daren.
-¿Cual crees que es tu próximo destino?.-dice Aedra.
-No lo tengo planteado, ¿Tu sabes tu destino?.-dice Daren.
-Cuando lo pienso lo veo todo borroso, pero se cual es el tuyo, enamorarte de mi.-dice Aedra.
-¿Como te atreves a decir eso?, ¿Como sabes lo que nos pasará?-dice Daren.
-Lo veo en tus ojos, en los ojos sé ver el reflejo del alma, las intenciones que tiene esa persona, a veces puedo percibir lo que esa persona puede dar en tu vida cosas malas o cosas buenas.-dice Aedra.
-¿Que crees te daré yo en tu vida?-dice Daren
-Simplemente cosas, no te diré más, algunas veces es mejor no decir nada, el silencio es el grito más fuerte.-dice Aedra.
-Eres cruel conmigo,¿Te has encontrado a mucha gente buena?.- dice Daren.
-No, la verdad que me llevado una decepción de este mundo, soy una chica observadora, cuanto más observo, acabo más decepcionada, por eso a veces he estado un poco sola y solo les mostraba importáncia a las personas que veía que nunca me traicionarían.-dice Aedra.
-Vaya, tienes la impresión que no has tenido suerte con las personas que te rodean.-dice Daren.
-Tal vez mi forma de ser sea así gracias a ellas, pese a todo las quiero, aunque pasaran de mi, acepto lo que la vida me da y aprovecho las oportunidades, aunque carezca de valor para olvidar perdono facilmente y quizá al poder ver las reacciones o impresiones de las personas en sus ojos soy una chica reservada y cuando tengo un problema soy mas de sufrir en silencio.-dice Aedra.
-No sé de donde has salido, no he visto a alguien como tú, tienes razón en eso de que acabaré enamorado de ti pero nose si tu de mi.-dice. Daren.
-No quieras saberlo, el hecho de que sea la chica de tu vida no quiere decir que vaya a estar contigo o que acabe siendo tu novia hay que hacer las cosas bien hechas.-dice Aedra.
-Yo lo intentaré con todo lo que sé, ahora que se más de ti, intentaré superarte.- dice Daren.
-Vaya, ¿Piensas que puedes superarme y hacerme la competencia? Tendrás que sorprenderme.-dice Aedra.
-Lo haré, pero solo si tú también me sorprendes.-dice Daren.
-Me parece justo.-dice Aedra.
Aedra y Daren bajaron del metro y subieron a las escaleras para salir.
-World Trade center, ¿Te gusta?-dice Daren.
-Trabajo en la Torre Norte.-dice Aedra.
-No me digas, yo trabajo en la Torre Sud.-dice Daren.
-Coincidencia que trabajemos al lado, tu en una Torre yo en otra.-dice Aedra.
-Y nunca nos hemos visto.-dice Daren.
-Aquí se mueve mucha gente, el destino habrá querido que nos conozcamos hoy.-dice Aedra.
-Hoy es un gran día.-dice Daren.
-Hoy y todos los días, cada día es una nueva oportunidad para ser feliz, lo mejor de todo es que puedes empezar el día como si te lo inventaras, no hay normas si no te las crees.-dice Aedra.
-Aedra, dices unas cosas...Me hacen pensar, nos acabamos de conocer pero ¿Te gustaría que después del trabajo nos viéramos?, podríamos dar una vuelta y seguir nuestra interesante conversación, me siento cómodo contigo.-dice Daren.
-Está bien, después del trabajo nos encontramos aquí.-dice Aedra.
Cuando se fueron, Daren estuvo pensando en Aedra, nunca había encontrado una persona así, veía que tenía las cosas muy claras y que Aedra observaba la vida de una forma diferente, pensó que la personalidad de Aedra hacía que él se sintiera cómodo y a la vez extraño por lo que decía ella porque no estaba acostumbrado a que alguien le hablara de la manera como ella le decía las cosas.
Aedra sabía que a veces era dura con la gente que no conocía, pero viendo a Daren era la primera persona que no la observaba con los ojos lo miraba con el alma, pensando en él se dio cuenta que las horas pasaban más despacio y pese a todo notaba que lo necesitaba sin conocerlo. Notaba que brillaba su corazón y eso le hizo saber que Daren era la persona que siempre había estado esperando. Cuando Aedra terminó de trabajar fue al punto de encuentro donde quedó con Daren, esperando pensó en la situación de que haría Daren cuando la viese a ella y ella al verlo se iría dándole la espalda, cuando vio a Daren llegar, Aedra hizo como que se iba a casa y Daren corrió a ella:
-¿Donde vas?-dice Daren.
-Estaba comprobando una cosa, si ves que me voy y vienes a por mi es que me quieres.-dice Aedra.
-Claro, te he echado de menos.-dice Daren.
-Eso es porque no has pasado suficiente tiempo sin mi, si no te acostumbrarías ami ausencia.
-Em...¿Tú crees?-dice Daren.
-Claro! Además seguro que cuanto menos me veas mas ganas tendrás de verme y yo quiero que siempre tengas muchas ganas de verme que sea lo más importante que tienes que hacer.-dice Aedra.
-Hoy es lo más importante que tengo que hacer.-dice Daren.
-Espero que sea siempre así, ¿a donde vamos?-dice Aedra.
-No sé tú pero yo tengo hambre, vamos a comer algo.-dice Daren.
-Me parece bien, ¿Donde me vas a llevar a comer?-dice Aedra.
-Al Burger.-dice Daren.
-¿Comida rápida? ¿No vas a llevarme a un sitio más apropiado para nuestra primera cita?-dice Aedra.
-Pensaba que querías hacer cosas diferentes conmigo, normalmente en las primeras citas los chicos llevan a sus chicas a restaurantes lujosos, románticos y si un día pueden gastarse más dinero de la cuenta se los gastan-dice Daren.
-Es una excusa, ¿no tienes dinero verdad? Está bien iremos donde dices, no soy una chica maniática en probar sitios nuevos.- dice Aedra.
-¿No has ido nunca al Burguer?Todo el mundo ha ido.-dice Daren.
-Pues yo no, hay mucha gente siempre y temo agobiarme.-dice Aedra.
-Ya verás como está bien, es un sitio grande para un lugar donde solo se come comida rápida creo que es el mejor sitio de comida rápida de Estados Unidos y está bueno lo que preparan.-dice Daren.
-Confío en ti.-dice Aedra.
-Confía en mi.-dice Daren.
-Con esa frase me prometes mucho.-dice Aedra.
-¿Que quieres decir?-dice Daren.
-Confiar en ti no solo significa que me guste el lugar donde vamos a comer sino que tú también me gustes, si hablamos de confianza, confiar en alguien me ha enseñado en no confiar en nadie asique dime porque confío en ti porque yo no lo sé.-dice Aedra.
-Tal vez veas en mis ojos que nunca te traicionaré, que siempre estaré por ti, que me importaran mucho tus sensaciones cuando estés conmigo y por eso yo no deje de confiar también en ti porque sé que tú también confías en mi.-dice Daren.
-Anda te estás volviendo un poco como yo, ¿Te pegado mi personalidad? ¿O a sido inspiración?-dice Aedra.
-No...Tal vez en conocerte me hayas cambiado. Mira es ahí entremos.-dice Daren.
-Cuanta gente y no sé que pedir de comer¿Siempre pides lo mismo?-dice Aedra.
-Sí, el mejor menú para mi, pide lo que quieras.-dice Daren.
-Pediré lo mismo que tú, hoy confiaré en ti.-dice Aedra.
-Está bien. Dos del menú 6 y dos coca-cola normal. Nos sentaremos allí Aedra.-dice Daren.
-Tiene buena pinta, huele bien.-dice Aedra.
-Está muy rico.-dice Daren.
-Se ve mucha gente desde la ventana, cada uno va de un lado a otro, el mundo no para de estar en movimiento, a veces caminando por la calle miro a las personas y me imagino que vida debe tener, sus sueños, sus ilusiones, en que piensan y creo que cada persona tiene una vida interesante, hay mucha gente y no podré conocer a todo el mundo porque no hay tiempo, solo a unos pocos.-dice Aedra.
-Hay mucha gente en el mundo, tanta gente y me he enamorado de ti.-dice Daren.
-No te enamores ¿ No lo ves? Te poseo, seguro que cuando no estoy te falta el aire, te estoy haciendo mi esclavo y solo yo estaré en tú mente, soy mágica. Nosotros somos diferentes, ¿Porque enamorarnos? Podemos pasar la vida juntos sin depender el uno del otro.- dice Aedra.
-¿No te haría ilusión enamorarte de alguien?-dice Daren.
-Sí, pero no me servirá enamorarme ni quererte mucho si no puedo hacerte feliz.- dice Aedra.
-¿Aún no lo sabes?-dice Daren.
-Sí lo sé, pero no me entenderías, no quiero ilusionarte, yo me ilusionado muchas veces y me hice daño.-dice Aedra
-¿Eso quiere decir que no podré disfrutar de ti?-dice Daren
-No, como yo no habrá ninguna otra, estate tranquilo que serás feliz.-dice Aedra.
-Si estás segura de que puedes encontrar mi felicidad estoy más tranquilo.-dice Daren.
-Claro porque yo estaré contigo y te salvaré, mi felicidad es que tú seas feliz lo tengo tan claro y lo siento tan dentro de mi que me da igual si es conmigo o sin mi, yo me aseguraré de ello.-dice Aedra.
-Eso me hace saber que soy importante para ti, nos conocemos de poco, de casi nada y yo antes pensaba por lo que veía de la gente que la felicidad es tener un coche nuevo, una casa grande, ser rico.-dice Daren.
-Eso es lo que la mayoría de la gente busca, pero si tú realmente no buscas eso, no seas como los demás, sé tú mismo y busca lo que tú quieres no lo que los demás quieren.-dice Aedra.
-Claro, cada uno tiene su propia felicidad, cuando te conocí es como si hubiera empezado mis sueños en tus ojos, si mi felicidad está en ti eso me hace pensar que debo hacerte feliz.-dice Daren
-Si es lo que quieres sí, más o menos es eso y bueno yo he terminado de comer, todo muy rico me ha encantado comer aquí al final fue buena idea confiar en ti. Ahora todo lo que hemos hablado no solo se debe quedar en palabras, las palabras son para ponerlas en práctica no para que se las lleve el viento, enseñame el camino a la felicidad.-dice Aedra.
-Tienes razón, vamos, ¿El camino a la felicidad por donde es?.-dice Daren.
-Nunca se sabe, será ir por el camino adecuado, donde tú creas que puedes hacerme feliz.-dice Aedra.
-Está bien pues iremos por esta calle.-dice Daren.
Aedra y Daren bajaron del metro y subieron a las escaleras para salir.
-World Trade center, ¿Te gusta?-dice Daren.
-Trabajo en la Torre Norte.-dice Aedra.
-No me digas, yo trabajo en la Torre Sud.-dice Daren.
-Coincidencia que trabajemos al lado, tu en una Torre yo en otra.-dice Aedra.
-Y nunca nos hemos visto.-dice Daren.
-Aquí se mueve mucha gente, el destino habrá querido que nos conozcamos hoy.-dice Aedra.
-Hoy es un gran día.-dice Daren.
-Hoy y todos los días, cada día es una nueva oportunidad para ser feliz, lo mejor de todo es que puedes empezar el día como si te lo inventaras, no hay normas si no te las crees.-dice Aedra.
-Aedra, dices unas cosas...Me hacen pensar, nos acabamos de conocer pero ¿Te gustaría que después del trabajo nos viéramos?, podríamos dar una vuelta y seguir nuestra interesante conversación, me siento cómodo contigo.-dice Daren.
-Está bien, después del trabajo nos encontramos aquí.-dice Aedra.
Cuando se fueron, Daren estuvo pensando en Aedra, nunca había encontrado una persona así, veía que tenía las cosas muy claras y que Aedra observaba la vida de una forma diferente, pensó que la personalidad de Aedra hacía que él se sintiera cómodo y a la vez extraño por lo que decía ella porque no estaba acostumbrado a que alguien le hablara de la manera como ella le decía las cosas.
Aedra sabía que a veces era dura con la gente que no conocía, pero viendo a Daren era la primera persona que no la observaba con los ojos lo miraba con el alma, pensando en él se dio cuenta que las horas pasaban más despacio y pese a todo notaba que lo necesitaba sin conocerlo. Notaba que brillaba su corazón y eso le hizo saber que Daren era la persona que siempre había estado esperando. Cuando Aedra terminó de trabajar fue al punto de encuentro donde quedó con Daren, esperando pensó en la situación de que haría Daren cuando la viese a ella y ella al verlo se iría dándole la espalda, cuando vio a Daren llegar, Aedra hizo como que se iba a casa y Daren corrió a ella:
-¿Donde vas?-dice Daren.
-Estaba comprobando una cosa, si ves que me voy y vienes a por mi es que me quieres.-dice Aedra.
-Claro, te he echado de menos.-dice Daren.
-Eso es porque no has pasado suficiente tiempo sin mi, si no te acostumbrarías ami ausencia.
-Em...¿Tú crees?-dice Daren.
-Claro! Además seguro que cuanto menos me veas mas ganas tendrás de verme y yo quiero que siempre tengas muchas ganas de verme que sea lo más importante que tienes que hacer.-dice Aedra.
-Hoy es lo más importante que tengo que hacer.-dice Daren.
-Espero que sea siempre así, ¿a donde vamos?-dice Aedra.
-No sé tú pero yo tengo hambre, vamos a comer algo.-dice Daren.
-Me parece bien, ¿Donde me vas a llevar a comer?-dice Aedra.
-Al Burger.-dice Daren.
-¿Comida rápida? ¿No vas a llevarme a un sitio más apropiado para nuestra primera cita?-dice Aedra.
-Pensaba que querías hacer cosas diferentes conmigo, normalmente en las primeras citas los chicos llevan a sus chicas a restaurantes lujosos, románticos y si un día pueden gastarse más dinero de la cuenta se los gastan-dice Daren.
-Es una excusa, ¿no tienes dinero verdad? Está bien iremos donde dices, no soy una chica maniática en probar sitios nuevos.- dice Aedra.
-¿No has ido nunca al Burguer?Todo el mundo ha ido.-dice Daren.
-Pues yo no, hay mucha gente siempre y temo agobiarme.-dice Aedra.
-Ya verás como está bien, es un sitio grande para un lugar donde solo se come comida rápida creo que es el mejor sitio de comida rápida de Estados Unidos y está bueno lo que preparan.-dice Daren.
-Confío en ti.-dice Aedra.
-Confía en mi.-dice Daren.
-Con esa frase me prometes mucho.-dice Aedra.
-¿Que quieres decir?-dice Daren.
-Confiar en ti no solo significa que me guste el lugar donde vamos a comer sino que tú también me gustes, si hablamos de confianza, confiar en alguien me ha enseñado en no confiar en nadie asique dime porque confío en ti porque yo no lo sé.-dice Aedra.
-Tal vez veas en mis ojos que nunca te traicionaré, que siempre estaré por ti, que me importaran mucho tus sensaciones cuando estés conmigo y por eso yo no deje de confiar también en ti porque sé que tú también confías en mi.-dice Daren.
-Anda te estás volviendo un poco como yo, ¿Te pegado mi personalidad? ¿O a sido inspiración?-dice Aedra.
-No...Tal vez en conocerte me hayas cambiado. Mira es ahí entremos.-dice Daren.
-Cuanta gente y no sé que pedir de comer¿Siempre pides lo mismo?-dice Aedra.
-Sí, el mejor menú para mi, pide lo que quieras.-dice Daren.
-Pediré lo mismo que tú, hoy confiaré en ti.-dice Aedra.
-Está bien. Dos del menú 6 y dos coca-cola normal. Nos sentaremos allí Aedra.-dice Daren.
-Tiene buena pinta, huele bien.-dice Aedra.
-Está muy rico.-dice Daren.
-Se ve mucha gente desde la ventana, cada uno va de un lado a otro, el mundo no para de estar en movimiento, a veces caminando por la calle miro a las personas y me imagino que vida debe tener, sus sueños, sus ilusiones, en que piensan y creo que cada persona tiene una vida interesante, hay mucha gente y no podré conocer a todo el mundo porque no hay tiempo, solo a unos pocos.-dice Aedra.
-Hay mucha gente en el mundo, tanta gente y me he enamorado de ti.-dice Daren.
-No te enamores ¿ No lo ves? Te poseo, seguro que cuando no estoy te falta el aire, te estoy haciendo mi esclavo y solo yo estaré en tú mente, soy mágica. Nosotros somos diferentes, ¿Porque enamorarnos? Podemos pasar la vida juntos sin depender el uno del otro.- dice Aedra.
-¿No te haría ilusión enamorarte de alguien?-dice Daren.
-Sí, pero no me servirá enamorarme ni quererte mucho si no puedo hacerte feliz.- dice Aedra.
-¿Aún no lo sabes?-dice Daren.
-Sí lo sé, pero no me entenderías, no quiero ilusionarte, yo me ilusionado muchas veces y me hice daño.-dice Aedra
-¿Eso quiere decir que no podré disfrutar de ti?-dice Daren
-No, como yo no habrá ninguna otra, estate tranquilo que serás feliz.-dice Aedra.
-Si estás segura de que puedes encontrar mi felicidad estoy más tranquilo.-dice Daren.
-Claro porque yo estaré contigo y te salvaré, mi felicidad es que tú seas feliz lo tengo tan claro y lo siento tan dentro de mi que me da igual si es conmigo o sin mi, yo me aseguraré de ello.-dice Aedra.
-Eso me hace saber que soy importante para ti, nos conocemos de poco, de casi nada y yo antes pensaba por lo que veía de la gente que la felicidad es tener un coche nuevo, una casa grande, ser rico.-dice Daren.
-Eso es lo que la mayoría de la gente busca, pero si tú realmente no buscas eso, no seas como los demás, sé tú mismo y busca lo que tú quieres no lo que los demás quieren.-dice Aedra.
-Claro, cada uno tiene su propia felicidad, cuando te conocí es como si hubiera empezado mis sueños en tus ojos, si mi felicidad está en ti eso me hace pensar que debo hacerte feliz.-dice Daren
-Si es lo que quieres sí, más o menos es eso y bueno yo he terminado de comer, todo muy rico me ha encantado comer aquí al final fue buena idea confiar en ti. Ahora todo lo que hemos hablado no solo se debe quedar en palabras, las palabras son para ponerlas en práctica no para que se las lleve el viento, enseñame el camino a la felicidad.-dice Aedra.
-Tienes razón, vamos, ¿El camino a la felicidad por donde es?.-dice Daren.
-Nunca se sabe, será ir por el camino adecuado, donde tú creas que puedes hacerme feliz.-dice Aedra.
-Está bien pues iremos por esta calle.-dice Daren.

